Las personas asimilan que el otro se puede convertir en una amenaza.

Y ese es tu problema, que sigues pensando que hay amenaza. Mientras tu sigas pensando que hay amenaza, seguirá habiendo amenaza. Tú la haces real.

Aquí nadie te puede amenazar. Porque lo que tu tienes no lo puede tener el otro, y lo que el otro tiene no puedes portarlo tú.

Algo para pensar… Saludos.