Escrito hace 2.500 años y tan aplicable como útil:

Las palabras que dicen la verdad no son hermosas,

las palabras hermosas no dicen la verdad.

El mérito no quiere persuadir,

la persuasión carece de mérito.

El sabio no es culto,

y el culto no es sabio.

El sabio no acumula posesiones.

Tanto más posee

cuanto más hace por los demás,

y cuanto más da a los otros,

tanto más tiene.

El TAO del Cielo es alentar sin perjudicar.

el TAO del Sabio es obrar sin rivalizar.

(Lao Tsé, traducción de R. Wilhelm)