Parece que hay cada vez más parejas que no se comunican. Como afirma el periódico El MUNDO en su artículo El Grave Problema De Las Parejas Que No Se Comunican, “uno de los compañeros se da cuenta de que su relación no avanza, empieza a mostrar malestar y aburrimiento o, sencillamente comienza a tener sus propios deseos que no coinciden con los del compañero. Estos avances son visto por el otro como una traición, un saltarse el acuerdo tácito de la eterna felicidad simbiótica.”

¡Ya tenemos el conflicto! Y si te fijas, este ha nacido de la mera interpretación de cada uno por su lado.

Para un hombre, el llegar a casa y descansar junto a su pareja en silencio puede ser su forma preferida de comunicarse en ese momento como lo puede ser para una mujer llegar a casa y soltar un rio de palabras para poder quedarse libre de ellas. Si uno no quiere escuchar o el otro no quiere estar en silencio, hay un desajuste.

En el libro “Cómo Enamorar Cada Día Al Hombre Que Amas” de Lucy Sanna, se menciona “una sensación de frustración por lo que algunos hombres denominan comunicación en exceso.” Unos de los participantes escribió: “¿Qué hay de malo en estar juntos pero callados? ¿Porqué algunas mujeres tienen esa necesidad de llenar cada vacío con un parloteo vulgar? quiero compartir mi tranquilidad feliz. Ese momento es lo mejor de mi día -lo mejor de mi vida- y estoy deseando compartirlo con la mujer que amo.”

Por eso, el otoño brinda esa oportunidad perfecta para sacarle provecho a sus tardes y noches más frescas. Yo que tengo perro, lo noto mucho. Este mes de otoño, sobre las ocho de la tarde, las aceras están ya vacías y hay poco tráfico de coches; cuando en verano estarían llenas. En otoño, al hacerse de noche antes, pasamos más tardes en el hogar. Y el hogar debe ser un lugar de refugio acogedor. Tanto para el que lo ve como un lugar de silencio por fin, como para el que lo ve como un lugar para soltar la carga del día.

¿Cómo aprovechar el otoño?

Los dos merecen ser amados. Y los dos merecen estar a gusto. Por ello, perfectamente se puede unas noches estar en silencio, -leyendo, caminando, mirando la televisión-, y otras noches conversando. En los siete días de la semana hay tiempo para todo. Como recomienda Louise Hay: “saca lo bueno de cada situación, asume la responsabilidad de tu propia felicidad y encaminate a ser estable y estar en paz.”

Acurrucate al lado de tu amor, y lee un buen libro de Nóel Odanen que te da pura vitalidad positiva. ¿Por qué? Porque te lo mereces. Ya lo dijo Madre Teresa: “¿Lo más bonito del mundo? El amor”. Y esto es referido tanto al amor propio como hacia tu compañero o perro ☺